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Todos contra el fuego.
Siempre, siempre, con la intención de reflejar la verdad. Al menos nuestra verdad.
Publicidad institucional, fondos públicos para sostener medios privados.
Bajo el epígrafe de Publicidad Institucional circula un flujo de dinero público que se derrama en propaganda política.
Antes de que llegue el humo, llega el olvido. En España vivimos cada verano el mismo ritual: el fuego arrasa miles de hectáreas y todos nos lamentamos mucho. Los responsables políticos comparecen ante los medios de comunicación, se prometen investigaciones, ayudas y reformas, apoyo a los equipos de extinción que se dejan la piel para salvar vidas y nuestro patrimonio natural, buenas intenciones y mejores palabras a las que los españoles asistimos cómodamente sentados en nuestro sillón, al amparo del chisme del aire acondicionado. Pero, cuando llegan las primeras nubes, todo queda sepultado bajo la ceniza del olvido, hasta el año siguiente. El fuego desaparece de las primeras páginas, de los informativos y, con él, la voluntad política de impedir que vuelva a repetirse y la exigencia ciudadana para que no suceda de nuevo.
Los incendios forestales ya no pueden abordarse como se combatían hace unas décadas. Hoy constituyen uno de los mayores desafíos ambientales, económicos y de seguridad civil a los que nos enfrentamos, porque las condiciones climáticas y medioambientales han cambiado. El cambio climático prolonga las temporadas de riesgo, multiplica las olas de calor y favorece incendios cada vez más rápidos, violentos e impredecibles. Al mismo tiempo, el abandono del medio rural, la acumulación de biomasa en los montes y la falta de una gestión forestal continuada y, sobre todo, acertada convierten amplias zonas del territorio en un inmenso almacén de combustible listo para arder. Los expertos llevan años advirtiendo de que hoy se producen menos incendios que hace décadas, pero los que se originan son mucho más devastadores y difíciles de controlar.
España dispone de algunos de los mejores expertos en gestión medioambiental. También contamos con profesionales de la extinción de incendios que se encuentran entre los mejores de Europa. Bomberos forestales, brigadas helitransportadas, agentes medioambientales, personal de Protección Civil y fuerzas de seguridad realizan un trabajo extraordinario en condiciones extremas. Sin embargo, pretender que la solución pasa exclusivamente por reforzar los medios de extinción es como invertir en tratar la gripe, pero no en desarrollar vacunas.
La verdadera batalla se libra durante los doce meses del año, no únicamente cuando las llamas asedian nuestros pueblos.
Es esencial que algunas comunidades autónomas —responsables de la gestión de las emergencias— comprendan que cada euro invertido en prevención evita pérdidas humanas, económicas y ambientales infinitamente superiores; que cualquier recorte en la lucha contra los incendios forestales acaba resultando mucho más caro cuando el fuego arrasa el territorio. La gestión forestal sostenible, los tratamientos selvícolas, la limpieza estratégica del monte, la recuperación de aprovechamientos tradicionales, el mantenimiento de cortafuegos, el pastoreo extensivo, la vigilancia preventiva y la planificación territorial no generan grandes titulares mediáticos, pero sí reducen de forma decisiva el riesgo de que un incendio se convierta en una tragedia.
La prevención, cualquiera que sea su ámbito, carece de rentabilidad política inmediata. Un monte bien gestionado no inaugura infraestructuras ni proporciona fotografías en primera página. Exige inversiones constantes. Dedicar recursos al cuidado de los montes o a plantar árboles no tiene la misma repercusión mediática que presidir una corrida en Las Ventas.
En España necesitamos que las distintas administraciones dejen de utilizar la política medioambiental en clave populista y comiencen a gestionar el futuro no según un calendario electoral, sino conforme a un calendario climático.
Urge un auténtico Pacto de Estado contra los incendios. Un acuerdo que trascienda las diferencias partidistas y comprometa al Gobierno central, a las comunidades autónomas, al conjunto de las administraciones públicas, pero también al sector científico, a las universidades, al tejido industrial y, desde luego, a los propietarios forestales y al mundo rural, en una estrategia común con financiación estable y objetivos medibles que contemple, entre otras medidas, una planificación forestal coordinada para todo el territorio; inversiones plurianuales blindadas frente a los cambios de gobierno; la profesionalización y estabilidad laboral de los dispositivos forestales durante todo el año; el impulso a la bioeconomía para convertir la biomasa acumulada en un recurso energético e industrial; la recuperación económica del medio rural y una regeneración ecológica rigurosa de las zonas afectadas, evitando cualquier forma de especulación sobre los terrenos quemados
La publicidad institucional está pensada para que las administraciones públicas puedan informar a la ciudadanía sobre campañas de interés general: seguridad vial, vacunación, prevención de incendios, campañas fiscales... Sin embargo, su utilización con fines partidistas y la magnitud de los presupuestos que se manejan para este fin, sumadas a la arbitrariedad con la que esos fondos se distribuyen entre los medios de comunicación privados, llevan años alimentando un intenso debate sobre la transparencia, la eficiencia del gasto y el grado en que estas inversiones están condicionando la independencia de los medios.
En España no existe una única administración que gestione la publicidad institucional. El Estado, las comunidades autónomas, las diputaciones y los ayuntamientos desarrollan y gestionan sus propias campañas, por lo que el volumen total de recursos públicos destinados cada año a los medios de comunicación privados resulta difícil de calcular con exactitud. La información disponible se encuentra muy fragmentada y los criterios de publicación no siempre son homogéneos ni responden a las exigencias de transparencia.
El Informe de Publicidad y Comunicación Institucional correspondiente a 2025, elaborado por la Comisión de Publicidad y Comunicación Institucional, cifra en 88,1 millones de euros la inversión ejecutada por la Administración General del Estado en campañas institucionales.
La influencia de las nuevas —ya no tan nuevas— tecnologías, como es lógico, también ha propiciado una transformación en el consumo informativo, con un incremento significativo del peso de los medios digitales como fuente de información para la ciudadanía. Ello ha condicionado profundamente el reparto de las inversiones publicitarias y, desde luego, ha favorecido el abuso y la picaresca mediante la creación de nuevos "medios", entre los que han proliferado agitadores y pseudomedios que se sostienen, en muchos casos, prácticamente gracias a la inversión institucional, disfrazados de periodismo.
Los informes oficiales muestran que Internet se ha convertido en el principal soporte utilizado por las campañas institucionales. La publicidad digital aparece ya en cerca de dos terceras partes de todas las campañas desarrolladas, superando claramente a la televisión, la radio y la prensa escrita.
Ello no significa, no obstante, que los medios tradicionales hayan perdido protagonismo económico. La televisión continúa absorbiendo una parte muy significativa del presupuesto de publicidad institucional de las administraciones debido al elevado coste de sus espacios publicitarios, mientras que las grandes cadenas nacionales de radio siguen siendo uno de los destinos habituales de estas campañas.
Como consecuencia, el dinero termina repartido entre decenas de empresas que, en la mayoría de los casos, pertenecen a los mismos grupos de comunicación o fondos de inversión, que son los principales beneficiarios del flujo de dinero público.
Entre los grupos más beneficiados destacan:
- Atresmedia.
- Mediaset.
- Vocento.
- Unidad Editorial.
- Prensa Ibérica.
- Grupo Godó.
- COPE
Hay también que tener en cuenta que las campañas institucionales se adjudican mediante centrales de compra de medios, que posteriormente distribuyen la publicidad entre televisiones, radios, periódicos, revistas, medios digitales y soportes exteriores siguiendo —supuestamente— criterios de audiencia, cobertura geográfica, perfil del público objetivo y coste por impacto.
A estos grandes grupos de comunicación de ámbito nacional hay que sumar decenas de medios regionales, televisiones autonómicas, radios locales, prensa provincial, medios exclusivamente digitales y empresas especializadas en publicidad exterior.
La ausencia de una base de datos única impide conocer con exactitud cuánto recibe cada uno de estos grupos en el conjunto del país, pero sí sabemos que las comunidades autónomas de Madrid, Cataluña, Andalucía, la Comunidad Valenciana y Galicia figuran entre las administraciones que más gastan en publicidad institucional, justificando estos presupuestos tanto por su tamaño poblacional como por el volumen de competencias que gestionan.
En bastantes ocasiones, estas inversiones autonómicas alcanzan varias decenas de millones de euros anuales, aunque conocer su desglose resulta complicado porque cada comunidad utiliza metodologías distintas para publicar sus datos. Una vez más, «regateando» la Ley de Transparencia.
Son numerosos los medios, sobre todo locales y regionales, para los que la publicidad institucional representa una fuente relevante, cuando no la principal, de ingresos. Especialmente en aquellas zonas donde el mercado publicitario privado es reducido, las campañas contratadas por ayuntamientos, diputaciones o comunidades autónomas constituyen un porcentaje importante de la facturación anual.
Esta elevada inversión publicitaria de las administraciones públicas ha sido señalada por diversas organizaciones profesionales como un posible factor de injerencia política en la labor periodística, derivado de la dependencia económica que muchos medios mantienen respecto de esos ingresos.
Diversas asociaciones de periodistas, organismos internacionales y entidades dedicadas a la transparencia vienen reclamando desde hace años en España procedimientos objetivos para el reparto de la publicidad institucional, así como la publicación completa de todas las adjudicaciones.
España dispone desde 2005 de una Ley de Publicidad y Comunicación Institucional que regula las campañas promovidas por la Administración General del Estado.
Sin embargo, las comunidades autónomas cuentan con regulaciones propias —o incluso carecen de ellas—, lo que genera una diferencia abismal en los niveles de transparencia entre administraciones.
Mientras algunas administraciones publican con detalle los contratos, los adjudicatarios y las cuantías, otras ofrecen únicamente cifras globales, dificultando enormemente cualquier análisis comparativo y alimentando las sospechas sobre posibles tratamientos preferenciales hacia determinados medios.
En los últimos años también se ha abierto un nuevo debate relacionado con los medios digitales y la proliferación de plataformas informativas con escasa estructura empresarial, pero con una gran capacidad de influencia en las redes sociales. Algunos expertos consideran necesario introducir mecanismos adicionales que vinculen el acceso a la publicidad institucional al cumplimiento de estándares mínimos de transparencia empresarial, responsabilidad editorial y veracidad informativa.
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¡Cuando se les caiga la tontuna!
Josemi Montalbán.
No es casual, sino causal y, desde luego, causado, el episodio de asalto migratorio en las fronteras de Ceuta y Melilla. Se trata, y no es la primera vez, de una estrategia política con la que el tirano marroquí, Mohamed VI, ese gran amigo, extorsiona a España, o a Europa a través de España, para obtener concesiones en condiciones ventajosas.
No es la primera vez que el autócrata alauita utiliza a su pueblo como arma arrojadiza contra el Ejecutivo asentado en Madrid, sea del color que sea. Tampoco es la primera vez que la horda migratoria provoca desmanes en las ciudades fronterizas. De eso se trata: de generar problemas, altercados en la vía pública e inquietud social. Tampoco es la primera vez que Mohamed actúa en connivencia con los Estados Unidos, ese otro gran amigo, más interesado en derribar a un gobierno que le ha sacado los colores en el ámbito internacional y lidera la oposición a los caprichos neronianos de un demente que en salvar la vida de sus soldados destacados en Oriente Medio.
Sí es la primera vez, sin embargo, que vemos a una horda de Rodrigos y Pelayos, con menos neuronas que una alcayata, envueltos en la bandera española y mancillando la enseña nacional con su cobardía, salir a «defender España» cazando en jauría al «morito invasor».
Lo hacen azuzados por la vileza, la miseria y la hipocresía de políticos irresponsables y corruptos que explotan la natural inclinación al linchamiento de esas manadas de menguados, auténticos asesinos en potencia que esconden su condición tras los colores de un paño. Así generan todavía más caos, sin importarles las consecuencias, porque lo que persiguen nuestros acérrimos patriotas con sus arengas belicosas es exactamente lo mismo que persiguen Mohamed VI y los enemigos de España: desestabilización, caos, miedo y enfrentamiento. Y si para lograrlo hay que poner sobre la mesa un par de muertos, da igual su nacionalidad; mucho mejor.
Feijóo, Abascal, Trump, Mohamed, persiguen un mismo fin, desde intereses distintos. Mohamed impedir que España modifique su posición respecto al Sáhara y alejarla de Argelia. Trump pretende derribar a un gobierno que no le besa el ano y colocar en La Moncloa a su títere, como se ha hecho toda la vida. Feijóo y Abascal, alcanzar el poder cuanto antes.
Enemigos y traidores a España, jaleados, aplaudidos y vitoreados por millones de españoles perfectamente pastoreados por unos medios de comunicación, auténticas furcias del fascismo, generosamente pagadas con el dinero de todos los españoles.
Va a ser digna de ver la cara que se les va a quedar a más de uno de esos ciudadanos que inundan las redes sociales de estupidez, bulos y odio cuando el verdugo al que hoy aplauden les arrebate mañana todos sus derechos, salvo el de morirse de asco y les cobre hasta por respirar. Cuando, por fin, se les caiga la tontuna.
No debería normalizarse que un responsable político se presente en el lugar de una tragedia como si fuese a protagonizar un reportaje fotográfico —igual hasta era esa la intención— sobre moda, luciendo un modelito de chaleco de lo más chic, con el cargo que ocupa bien visible para que nadie tenga dudas de quién manda.
La presencia de Isabel Díaz Ayuso en el centro de mando desde el que se coordinaban —ella, por cierto, no coordinaba nada— los medios que luchaban contra los pavorosos incendios sufridos por la Comunidad de Madrid a finales del pasado mes sería delirante, de no ser por la tragedia que la rodeaba.
""La emergencia climática mata y no basta con atender las consecuencias, sino que hay que anticiparse a los efectos y preparar mejor al país para proteger la vida de la gente".
Pedro Sánchez . Presidente del Gobierno de España
Cuando un responsable eclesiástico afirma públicamente que «cuando un Estado olvida la ética, se convierte en una banda de ladrones», no está haciendo una reflexión teológica ni un análisis moral abstracto; está lanzando una acusación explícita, revestida de autoridad religiosa, contra las instituciones democráticas del país. Y eso, en una democracia, aunque sea en una democracia tan presunta como la democracia española, merecería una crítica firme por parte de toda la sociedad, comenzando por las organizaciones políticas y terminando por doña Virtudes cuando vaya a comulgar en la misa de nueve. En democracia, el ciudadano Luis Argüello puede opinar lo que le plazca, pero el presidente de la Conferencia Episcopal, el presidente de los curas españoles, no puede meterse en jardines políticos, máxime cuando está aceptando el millonario óbolo anual del Estado, de ese mismo Estado que él define como «banda de ladrones». No parece ético, serio ni coherente, y se aproxima más al fanatismo ideológico.
Argüello sostiene que «a las pruebas» se remite, pero evita concretar cuáles son esas pruebas, qué tribunales las han validado o qué responsabilidades políticas han sido depuradas. La insinuación permanente, el dedo que apunta sin precisar, es una estrategia conocida: sembrar odio, inculcar sospechas sin asumir el coste de no ofrecer ninguna evidencia.
Más preocupante aún es la deriva discursiva que presenta a la ciudadanía como masa pasiva, anestesiada por ayudas públicas y convertida en súbdita agradecida. Esa caricatura que ha dibujado del Estado del bienestar —«te doy una paguita y eres bueno, dócil y agradecido votante»— no solo ignora la realidad económica de millones de familias, que lo están pasando muy mal por culpa de un sistema depredador y avaricioso, de un liberalismo absolutista y criminal, sino que reproduce un viejo paternalismo eclesial que pretende dictar cómo debe comportarse el buen cristiano, en un país como España, sujeto aún a la cadena religiosa y en el que la secta católica mantiene una enorme influencia entre la población.
Han robado la banana de los 6,2 millones de dólares del museo Pompidou-Metz
La banana de Comedian, la célebre obra de Maurizio Cattelan valorada en 6,2 millones de dólares, ha vuelto a desaparecer del Centre Pompidou‑Metz, donde forma parte de la exposición Dimanche sans fin. El robo fue detectado alrededor de las 14:00 por un vigilante del museo, que constató la ausencia del fruto adherido a la pared con cinta adhesiva.
El museo presentó una denuncia y condenó el el robo, recordando que el valor de la obra reside en su certificado de autenticidad y en el protocolo que regula su exhibición, no en la fruta en sí. Siguiendo ese protocolo, la banana fue repuesta el mismo día, devolviendo a la instalación su apariencia original. Y que al ladrón le aproveche.
La pieza, presentada por primera vez en Art Basel Miami Beach en 2019, se convirtió en uno de los iconos más polémicos del arte contemporáneo. Ha protagonizado múltiples incidentes: desde visitantes que se la han comido hasta otras acciones reivindicativas que han reforzado su fama internacional. En 2024, una de sus ediciones fue adquirida por el empresario Justin Sun por 6,2 millones de dólares, lo que disparó aún más su popularidad.
El Pompidou‑Metz ha sufrido otros episodios similares en 2025, cuando otro visitante ingirió la banana expuesta. La institución insiste en que estos actos, aunque llamativos, no dañan la obra conceptual, cuyo sentido reside precisamente en la tensión entre lo perecedero y el valor simbólico del arte contemporáneo.
Nuestro querido Luis salvador está de promoción
Agosto es un mes cargado de festejos y celebraciones. Dentro de las conmemoraciones internacionales tenemos, como más destacado, el Día de la Alegría (1/08), el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas (9/08), el Día Internacional de la Juventud (12/08), el Día de Homenaje a las Víctimas del Terrorismo (21/08) o la Semana del Agua, que comienza el día 24. Pero, sin duda, nuestro favorito es el Día Internacional de las Patatas Fritas y el Día Mundial del Mosquito (20/08).
Miles de fallecidos en Europa a consecuencia de la ola de calor.
La emergencia climática se hace visible con rostro, nombre y apellidos de los cientos de ciudadanos que han muerto en una Europa que atraviesa una de las olas de calor más severas de los últimos años y los efectos ya se traducen en un aumento significativo de la mortalidad. Bélgica ha confirmado más de 1.200 fallecimientos asociados a las altas temperaturas en apenas dos semanas, según datos del Instituto de Salud Pública Sciensano, que advierte de un “exceso de mortalidad inusual”.
En España, el Sistema de Monitorización de Mortalidad Diaria (MoMo) estima más de 1.000 muertes atribuibles al calor extremo. Francia y Alemania también han reportado incrementos en ingresos hospitalarios por golpes de calor, deshidratación, alteraciones y fallos multiorgánicos, especialmente entre mayores de 75 años.
Los servicios meteorológicos europeos coinciden en que la persistencia de temperaturas superiores a 40 °C en amplias zonas del continente está vinculada a la intensificación de las dorsales subtropicales, un patrón atmosférico reforzado por el calentamiento global.
Expertos del Centro Europeo para el Control de Enfermedades alertan de que estas cifras podrían aumentar si las olas de calor continúan prolongándose y recomiendan reforzar los planes de prevención, especialmente en áreas urbanas densas y regiones mediterráneas.
Cataluña impulsa un estudio biométrico durante el eclipse.
Cataluña ha puesto en marcha un ambicioso estudio biométrico con motivo del eclipse solar total del próximo 12 de agosto, un fenómeno que no se repetirá en la región hasta dentro de varias décadas.
El proyecto, impulsado por el Govern y coordinado por un equipo multidisciplinar de médicos, físicos y especialistas en cronobiología, busca reclutar 5.000 voluntarios para analizar cómo un cambio brusco en la luminosidad ambiental puede influir en diversos parámetros fisiológicos.
Durante los minutos de oscuridad total, los participantes llevarán sensores que medirán frecuencia cardíaca, variaciones en la temperatura corporal, actividad eléctrica de la piel y patrones de respiración, además de registrar posibles alteraciones en la percepción visual y el equilibrio. El objetivo es comprender cómo responde el organismo humano ante una interrupción repentina del ciclo luz‑oscuridad, un aspecto que podría aportar información valiosa para estudios sobre ritmos circadianos, salud mental y adaptación a entornos extremos.
El proyecto, denominado Solaris, también evaluará el impacto emocional del eclipse, integrando cuestionarios antes y después del evento. Los investigadores destacan que esta oportunidad es única: un laboratorio natural a escala masiva que permitirá observar reacciones humanas difíciles de reproducir en condiciones controladas. Según el Govern, los resultados preliminares estarán disponibles a finales de año.
¿Los primeros pasos hacia la escritura hace 40.000 años?
Un reciente estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences ha reabierto el debate sobre el origen de la escritura al plantear que los primeros sistemas para registrar información podrían ser hasta 40.000 años más antiguos de lo que se creía.
La investigación, dirigida por el lingüista Christian Bentz y la arqueóloga alemana Ewa Dutkiewicz, analizó más de 260 objetos del Paleolítico Superior hallados en el Jura de Suabia (Alemania), datados entre hace 35.000 y 40.000 años. En ellos identificaron más de 3.000 signos grabados —líneas, puntos e incisiones— cuya distribución presenta patrones repetitivos que, según los autores, no parecen fruto del azar.
Los investigadores sostienen que estas marcas pudieron constituir un sistema de notación destinado a almacenar o transmitir información, aunque insisten en que no se trata de escritura en sentido estricto, ya que no existe evidencia de que representaran una lengua hablada.
La hipótesis ha despertado un notable interés en la comunidad científica, pero también cautela. Por ahora, el consenso sigue situando el nacimiento de la escritura hace unos 5.300 años en Mesopotamia. No obstante, el estudio refuerza la idea de que los primeros Homo sapiens desarrollaron sistemas simbólicos mucho más complejos de lo que hasta ahora suponíamos.
Antonio Vallejo-Nájera: un carnicero al servicio de Franco
Tras el final de la Guerra Civil española, la represión franquista no solo se apoyó en tribunales militares, cárceles, torturas y ejecuciones. También buscó justificar sus atrocidades mediante un discurso pretendidamente científico. En ese contexto destacó la figura del psiquiatra Antonio Vallejo-Nájera, cuyas absurdas "investigaciones" constituyen uno de los episodios más controvertidos y debatidos de la historia médica de España.
Influido por las teorías eugenésicas y el racismo biológico que gozaban de cierta difusión en la Europa de entreguerras —aunque adaptadas al nacionalcatolicismo español—, Vallejo-Nájera defendía que el marxismo respondía a una supuesta inferioridad psicológica y moral.
Entre 1938 y 1939, dirigió "investigaciones" sobre prisioneros republicanos, especialmente en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos), donde fueron examinados combatientes de las Brigadas Internacionales. También "estudió" a mujeres republicanas encarceladas en la prisión de Málaga. intentando demostrar que los militantes de izquierdas presentaban rasgos intelectuales y morales inferiores.
Sostuvo la existencia de una predisposición psicológica hereditaria hacia el marxismo y la delincuencia política, una tesis desacreditada tanto por la genética como por la psiquiatría modernas.
Sus disparatadas teorías tuvieron consecuencias que trascendieron el ámbito académico. Sirvieron para justificar políticas represivas del régimen, entre ellas la separación de miles de hijos de presas republicanas de sus madres, bajo el argumento de evitar que crecieran en un ambiente considerado "degenerado". Estas prácticas contribuyeron a la política de tutela, internamiento y adopción forzosa desarrollada durante la dictadura.
La comunidad científica actual considera los trabajos de Vallejo-Nájera un ejemplo de instrumentalización política de la ciencia. Lejos de responder a criterios de investigación rigurosa, sus estudios buscaron proporcionar una apariencia de legitimidad médica a la persecución ideológica impulsada por el franquismo, convirtiéndose en un recordatorio de los riesgos que supone subordinar el conocimiento científico a los intereses de un régimen autoritario.
El beso de la muerte de Trump
Por: Thomas B. Edsall
Trump es uno de los presidentes más torpes —si no el más torpe— en la historia de la nación.
Donald Trump es el presidente de la mala mano.
Empecemos por lo pequeño. Persuadió a la FIFA para que anulara la suspensión de un partido del delantero estadounidense Folarin Balogun, después de lo cual la selección masculina de fútbol de Estados Unidos sufrió una humillante derrota de 4-1 ante Bélgica.
Cuando Trump anunció por primera vez los planes para renovar la Piscina Reflectante del Monumento a Lincoln, dijo que costaría 1,5 millones de dólares. El 15 de julio, The Associated Press informó que a pesar de esta promesa inicial, “la factura se disparó a más de 16 millones de dólares para junio. Trump había dicho que las reparaciones durarían un siglo, pero a los pocos días de la finalización inicial del proyecto el mes pasado, el agua fue invadida por una proliferación de algas y pedazos del nuevo recubrimiento parecían estarse despegando del fondo”.
Sevilla, la ciudad del Guadalquivir .
En Sevilla basta caminar unos minutos por su centro histórico para comprender por qué ha sido, durante siglos, uno de los grandes escenarios del Mediterráneo.
El corazón monumental de la ciudad se articula en torno al Real Alcázar, uno de los palacios en uso más antiguos de Europa, cuya arquitectura mezcla el refinamiento almohade con la exuberancia mudéjar y los añadidos renacentistas de los Austrias. A pocos metros se alza la Catedral de Santa María de la Sede, construido sobre la antigua mezquita mayor. Su campanario, la Giralda, conserva la estructura del alminar almohade del siglo XII, recordando que Sevilla fue durante siglos una de las capitales de al‑Ándalus.
El Barrio de Santa Cruz, con sus calles estrechas, patios encalados y plazas diminutas donde la luz se filtra como si fuera un personaje más. En contraste, la Sevilla moderna se despliega en la Avenida de la Constitución, en la ribera del Guadalquivir y en los espacios abiertos de la Exposición Iberoamericana de 1929, con la Plaza de España como icono indiscutible: un semicírculo monumental de ladrillo, cerámica y agua que resume la estética regionalista del primer tercio del siglo XX.
Pero Sevilla no es solo monumentalidad. Es también una ciudad que late en sus mercados, en sus bares y en sus barrios populares. El Mercado de Triana, situado junto al puente de Isabel II, ofrece una inmersión directa en la gastronomía local: pescados del Golfo de Cádiz, chacinas de la Sierra Norte, frutas de la vega y una cultura culinaria que combina tradición y sencillez. En Triana, además, se conserva la memoria del barro y del flamenco, dos artes que han definido la identidad sevillana durante generaciones.
(Referido al movimiento LGTBI+l)
"“Orgullo pedófilo comunista y putañero socialista”.
Federico Jiménez Losantos. Acérrimo demócrata.
El 6 de agosto de 1945, a las 8:15 de la mañana, el cielo sobre Hiroshima se abrió con una luz tan intensa como cegadora. La bomba atómica “Little Boy”, lanzada por el bombardero estadounidense Enola Gay, detonó a unos 600 metros de altura y convirtió una ciudad de 350.000 habitantes en un inmenso cementerio. En cuestión de segundos murieron alrededor de 70.000 personas, y otras decenas de miles fallecieron en los días y meses posteriores por quemaduras, heridas y efectos de la radiación. Era el inicio de la era nuclear.
La decisión de lanzar la bomba se justificó entonces como un intento de acelerar el final de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el impacto moral y ético del ataque trascendió cualquier cálculo militar. Hiroshima se convirtió en un símbolo universal: el recordatorio de que la utilización perversa de la Paz, también producir monstruos.
Capitulo II
De los derechos y libertades
Artículo XXV
1. Nadie puede ser condenado o sancionado por acciones u omisiones que en el momento de producirse no constituyan delito, falta o infracción administrativa, según la legislación vigente en aquel momento.
2. Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social y no podrán consistir en trabajos forzados. El condenado a pena de prisión que estuviere cumpliendo la misma gozará de los derechos fundamentales de este Capítulo, a excepción de los que se vean expresamente limitados por el contenido del fallo condenatorio, el sentido de la pena y la ley penitenciaria. En todo caso, tendrá derecho a un trabajo remunerado y a los beneficios correspondientes de la Seguridad Social, así como al acceso a la cultura y al desarrollo integral de su personalidad.
3. La Administración civil no podrá imponer sanciones que, directa o subsidiariamente, impliquen privación de libertad.